La ciudad de Bacalar, cerca de la frontera entre México y Belice, es un verdadero paraíso a la espera de viajeros. El pueblo se asienta en la Laguna de los Siete Colores, un lago apodado por su agua de colores hermosos, lo que lo convierte en el lugar perfecto para atardeceres impresionantes, marisco fresco y baños en un cenote.







